Sábado, 14-Mar-2026, 5:20 AM

Le saludo Visitante | RSS | Inicio | Reflexiones | Registrarse | Entrada

Inicio » Archivos » Reflexiones

Amar a Dios - 02-Ene-2011
01-Mar-2011, 8:32 PM

En Mateo 22:37 se lee esta máxima: "amaras al señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, y con toda tu mente”. Muchas personas dicen: "Yo amo al Señor”; pero ¿Qué quiere decir amar a Dios de verdad? 

 

Amar al Señor es presentarse a Dios. 

En romanos 12:1 leemos: "Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. La presentación de nuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo y agradable es la entrega total al servicio de Dios. Es un compromiso tal como hace el novio y la novia en las bodas de matrimonio. Dios no nos pide un sacrificio muerto sino nuestra vida porque somos muertos al pecado pero vivos para Dios. El creyente dedicado usa su boca para hablar del Señor, sus manos para servir en la obra y sus pies para ir a predicar el mensaje del evangelio.

 

Amar al Señor es someterse a Dios. 

Santiago 4:7 dice: "Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros”. La sumisión a la voluntad de Dios incluye la sumisión de la mente, la voluntad y las emociones. Es lo que lleva a uno a la obediencia total. Podemos decir con Cristo: "pero no sea como yo quiero, sino como tú” (Mateo 26:39). Debemos someter todas nuestras prioridades, nuestros deseos y planes a la voluntad de Dios. Si Dios nos ha salvado, en misericordia y compasión, debemos procurar inteligentemente conocer su voluntad para nuestra vida y vivir conforme a ella cada día.

 

Amar al Señor es seguir a Dios.

Mateo 16:24 narra: "Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame”. El negarse a sí mismo es parte del proceso de sometimiento a la voluntad de Dios. Es la abnegación total de nuestros derechos personales, es la muerte del ego y es poner a Cristo en primer lugar en la vida. "Tomar la cruz de Cristo” es negarse a gustos personales por amor y obediencia a Cristo, vivir específicamente para Cristo porque El es nuestro Señor y darle el trono de nuestro corazón a Jesucristo.

 

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos”. (Mat. 5:3) el pobre en espíritu es aquel que ha entregado su cuerpo, su voluntad, sus deseos y sus posesiones a Dios y por la fe ha dado a Cristo la preeminencia en su vida. Esta es una actitud de absoluta y sencilla humildad. Esta es la condición indispensable para recibir la salvación, crecer espiritualmente y llevar fruto cristiano.

Categoría: Reflexiones | Ha añadido: Leons
Visiones: 254 | Cargas: 1 | Ranking: 0.0/0
Total de comentarios: 0
Solamente los usuarios registrados pueden añadir los comentarios.
[ Registrarse | Entrada ]

Menú del sitio

Formulario de entrada

Categorías de la sección

Reflexiones [13]

Búsqueda

Nuestra encuesta

Estimen mi sitio
Total de respuestas: 21

Mini-chat

200

Amigos del sitio

  • Cree su sitio
  • Estadística


    Total en línea: 1
    Invitados: 1
    Usuarios: 0