La envidia es el sentimiento de
disgusto producido al ser testigo u oír de la prosperidad de otro, deseando
tener lo de esa persona. Ser envidioso es un problema no solo exclusivo
de los inconversos, sino que también se puede presentar entre los creyentes,
por esto la Biblia nos muestra el problema y también la solución.
La envidia es un problema grave.
La Escritura afirma: "El
corazón apacible Es vida de la carne; Mas la envidia es carcoma de
los huesos”, Proverbios 14.30. El sabio salomón escribió que la
envidia es comparable con una enfermedad física que pudre los huesos y puede
extenderse por todo el cuerpo. De la misma manera la persona que sufre este
problema espiritual esta en grave peligro, porque la envidia no solo puede
afectar muchas áreas de su vida espiritual, si no aun de su vida física. Cómo
lo dice Job 5.2. "Es cierto que al necio lo mata la ira, Y
al codicioso lo consume la envidia”.
La envidia sale del corazón.
El Señor declaró: "Porque de
dentro, del corazón de los hombres, salen los malos
pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los
homicidios, los hurtos, las avaricias, las
maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la
maledicencia, la soberbia, la insensatez”, Marcos 7:21-22.El señor Jesús
enseño que La envidia es un problema de egoísmo que está escondido en el
corazón de la persona y se manifiesta al ver prosperar a otros. Por
esto el sufrir de envidia le muestra al creyente que hay problemas en su
relación con DIOS. Pues la palabra de Dios revela: "He visto asimismo
que todo trabajo y toda excelencia de obras despierta la envidia del hombre
contra su prójimo. También esto es vanidad y aflicción de espíritu”,
Eclesiastes.4.4.
La envidia se soluciona con el amor.
En la Biblia leemos: "El amor
es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no
se envanece”, 1ª los Corintios 13:4. Enseñando a los corintos el
apóstol Pablo dijo que la práctica del amor dado por DIOS es el remedio que
soluciona el problema de la envidia. Así que el creyente para solucionar esta
situación de egoísmo debe arreglar primero su relación con Dios para
que fluya el amor en su corazón y así pueda vivir siempre pensando y deseando
lo mejor para los otros. Por esto el mismo Apóstol Pablo dijo a los Colosenses:
”Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo
perfecto”. Col. 3:14.
La envidia es un problema grave que
sale del corazón del hombre. Pues {José fue vendido por sus hermanos por
envidia} Hechos 7.9, pero hay una gran esperanza en Dios para el envidioso que
le cambia el corazón egoísta en uno amoroso. De esta forma la envidia tiene
solución en el amor de Dios.
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