Millones de personas viven
compadeciéndose a sí mismos, afirmándose "nadie me ama”, "no tengo
nada”, "no sirvo para nada”. A estas víctimas se les ofrece como remedio
la auto estima, lo cual trae frustración pues, humanamente el hombre no tiene
valor alguno. La verdadera solución es la TEO ESTIMA, o sea, el
valor en Dios.
El cristiano es amado de Dios.
El cristiano nunca debe afirmar que
"nadie lo ama” porque Juan 3:16 dice "Porque de tal manera
amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo único para que todo aquel que en él
cree no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Este texto
recuerda que el amor de Dios es tan grande que dio a su Hijo único por cada creyente.
Cada cristiano debe vivir dichoso y con la cabeza en alto por ser querido por
el Dios Todopoderoso Creador de todos y de todo. Dios nos anima hoy con las
palabras dichas a Israel: "Con amor eterno te he amado; por tanto, te
prolongué mi misericordia”, Isaías 31:3.
El cristiano tiene todo en Dios.
El creyente tampoco debe quejarse
diciendo "pobre de mí, no tengo nada” porque es poseedor de todas las
bendiciones de Dios como dice Efesios 1:3 "Bendito sea el Dios
y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición
espiritual en los lugares celestiales en Cristo". Los valores y
riquezas espirituales fueron dadas al creyente cuando creyó en el evangelio. El
hijo de Dios es rico espiritualmente y es el bendecido materialmente conforme a
las riquezas divinas como lo afirma Filipenses 4: 19 "Mi Dios,
pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo
Jesús".
El cristiano es capacitado por Dios.
Uno de los versículos más conocidos de
la Biblia dice "Todo lo puedo en Cristo que me fortalece", Fil.
4:13. Esta afirmación le quita al verdadero seguidor de Jesucristo
la autocompasión de "No sirvo para nada”. La Escritura enseña que el
cristiano es capacitado por Dios con todos los dones y capacidades para hacer
las cosas. Eso sí, la capacidad es de Dios y no del hombre como lo aclara 2
Corintios 3:5 "no que seamos competentes por nosotros mismos para
pensar algo como de nosotros mismos, sino que nuestra competencia proviene de
Dios", y como lo expresa Pablo en 1 Corintios 15:10"Pero
por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para
conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de
Dios conmigo".
El cristiano no debe buscar la auto
estima pero si fortalecer su "Teo estima”. Somos
inmensamente valiosos en Dios y esa actitud nos debe hacer vivir alegres,
dignos y complacidos.
|